miércoles, 6 de agosto de 2008

agosto


Ahora que las lunas se quedaron dormidas y las horas no se atreven a desandar mi grave estado, escarbo el cementerio de palabras que murieron heridas de ausencia, por si acaso quede alguna ternura que rescatar. Nos sobró soñarnos, nos faltó sabernos. ¿Sabías que las palabras cuando mueren de amor no sangran, porque lo que se desangra es el espacio desde donde se desprendieron? Cómo no reconocerme en la bravura de este intento que hoy fermenta. Cómo no reconocerme en el atrevimiento para fundar paraísos que hoy se esconden. Pero llega la espera y entonces cae por su peso lo que soy sin símbolos, sin gestos y sin significados. Nunca voy a aprender a callar las bocas que me habitan seduciéndome a vivir en una encandilada irrealidad de desnudez y postergación. ¿Qué hicimos con la magia? Decímelo vos, porque yo estoy cansada de explicar lo excesivo y tengo miedo de que sobre, porque siempre sobra, siempre sobra. ¿Por qué el círculo del tiempo nunca se cierra? ¿Por qué no puedo sacarme los huesos y mudarme de piel? ¿Por qué no te pude decir que te quería? Yo no sé nada del amor, pero conozco de memoria su antesala, llena de espejos y puntos suspensivos. Y tu nombre es tan remoto que…
y tu nombre…
tu nombre…
tu…
tú…
¿tú?...
alguien falta
y no recuerdo su nombre.












agosto























vuelve





















cada





















agosto




martes, 5 de agosto de 2008

hoy



Las sábanas perfumadas acarician los rincones de mis rulos que brillan desde el silencio hasta adentro. Hay una rosa que me mira renga pero incapaz de deshojarse por no mutilar un algo que se sostiene en el aire. La serena inocencia que me provoca quitarme la ropa traspasa mis fronteras palmo a palmo cuando en mis dedos se esconde la tormenta. La guitarra me invade los poros impregnando la noche de canciones de miel y tabaco. Desde el beso tibio de las velas florecen plumas que inventan milagros horizontales en los surcos vacíos. Hoy escribo en el blanco de las paredes, en el marco de los cuadros y en la suavidad de la cama. La estrategia de mi sangre que se cuela temblando entre lumbre y humo, hace de mis labios dos filos sin motivos ni memoria, tan derramados que harían tiritar al sol. De par en par la ventana anuncia la inquietud de mis sentidos. Afuera brillan las estrellas. Adentro llueve para que mi lengua no se muera de sed, mientras los charcos reflejan pestañas empapadas. Yo bailo entre pliegues de piel y sábanas perfumadas. Si hoy la luna me nombra mariposa… ¿quién se atreve a condenarme cuando digo que a él le abriría la puerta, las alas y la enagua?

lunes, 4 de agosto de 2008

silencio

Es tan dulce la ternura
con que callas
que fumo y espero
empezar a escuchar
lo que no hablamos.
Siempre
que no sepa qué hacer
con el silencio
vendrán los deseos no nombrados
a arrancarme la piel.

che


Para que no oigan los que niegan, te lo digo con sordina, a mí me engendró la luna en un cacho de neblina. ¿Qué varón equilibrista le dio altura a un metejón y la amó de contrapunto y de una sola vez? En una noche de esas cuando anda rota al medio, me parió de madrugada a contraluz arrabalera; nací antes del invierno, hembra y llena de goteras. Sublevada para siempre y desplegada al infinito, aunque no pueda volver si te miro sé que existo. ¡Se encendieron las luces! vení, pasá, hoy hay función, hagamos equilibrio entre alma y realidad y por pura coincidencia revivamos la ilusión. Pero che, no me pongás esa cara que me bajás el telón. Si vos no escuchás las violas y la orquesta de jilgueros, si no ves que bailan Tita y el Quijote allá en el cielo, si no sentís el perfume a azahares y a mar quieto, si no te duele en la carne lo que gime el bandoneón, si no escuchás el rumor de los puentes y los patios, si no sentís que la noche se mete en tu corazón… aguantá y no me lo digas, no me cortés el piolín, será que un tango me sueña, aplaudí y hacete el gil.

jueves, 31 de julio de 2008

rompo este huevo y nace la mujer


Así comienza la tormenta. El río de mi espíritu se abre en dos columnas tempestuosas y surge mi cuerpo nocturno con la fuerza de un eclipse. La noche se me escurre entre los dedos y los surcos se abren largamente. Nada es mío, ni el espacio íntimo que me rodea, ni el ácido ardor de mi voluntad. No me pertenece mi sudor. No me pertenece. A tientas giro, me mezclo, me sumerjo sospechando la cercanía de un abismo en el que podría caer en cualquier momento. Tener miedo y reconocerlo. Desear y reconocerlo. Hablo de mí. De todo lo probable. De lo etéreo. De lo corpóreo. Mujer desparramada. Mi espíritu y mi cuerpo se revuelcan retorcidos y yo los miro desde afuera. Suspiro y me pervierto. Que alguien arroje la primera piedra.

domingo, 27 de julio de 2008

Si nadie dice nada


Muy de usted esto de hacerse pensamiento. Ahora que es de noche y en la calle cae agua desde el cielo. Usted cuando las sombras. Y yo no lo voy a evitar. Cuando el viento quiso secarme de palabras yo ya volvía, boca abajo, de sus sílabas en rima. Envuelta en gajos de sábanas heladas segregando pieles, yazgo esperando que usted venga a comerme el corazón. Si nadie dice nada en este lento curso de las cosas, quièn se atreve a condenarme por lo que no digo. Muy de usted esto de hacerse principio, simulando el gesto de parecernos en cosas importantes. Pedazos de cielo que se caen de madrugada, usted hace con su ausencia lo que otros hacen con la lluvia, secreta sinfonía que no puede ser devuelta. A su lado la luna estalla en mil pedazos, ni grises, ni blancos… ligeramente azulados. A su lado, la luna. El tercer gallo lo anuncia. Usted cuando los soles. Y yo no lo voy a negar.

domingo, 20 de julio de 2008

Confesión


A mí que siempre fui floja y propensa al espamento
si la vida lisonjera me regala una ilusión;
me venís en diagonal entre el cielo y el infierno,
a fijarme la mirada y a causarme sensación.


Las medias y los breteles se me suicidan en masa
y el humo del cigarrillo tiene gusto a confesión;
tu resistencia esquinera de varón agazapado,
me tiene haciendo equilibrio entre incendio y metejón.


Mozo tráigame otra copa que se viene la tormenta,
ya pueden cerrar al día aprovechando el temblor
soñador irreverente, con vos le doy al escabio,
porque hoy sí vale la pena y hacía tanto que no…