
Hubo una vez una pena
que de tan cansada se volvió grito
que de tan arisco se volvió aullido
que de tan lejano se volvió pájaro
que de tan hermoso se volvió árbol
que de tan viejo se volvió piedra
que de tan pequeña
se volvió
tierra
que
de tan
curtida se volvió parche
que de tan profundo se volvió retumbo
que de tan regular se volvió pulso
que de tan latente se volvió vida
que de tan imperfecta se volvió hombre
que de tan cierto se volvió silencio
que de tan antiguo se volvió pena.