
No fue a propósito. Siempre que respiro mezclas de colores impertinentes, vienen las asfixias a morirse entre mis pies. Es tan fácil la mirada, tan gusto a viento, tan a la orilla del cielo que soltamos las letras que no se pueden decir y somos cómplices pasajeros de una tormenta indescifrable. Será que el tiempo nos piensa, no fue a propósito. Tan distraída su sonrisa, tan inmenso el mar y mis ganas tan al revés.
3 comentarios:
Tan al revés el frio que descompone los huesos.
tan a revés que resultó al derecho. Muy bello texto. Lu, muy bello.
más acá (que es allá) me gusta (lo suficiente para cerrar los ojos y soñar)
Publicar un comentario